Las autoridades detuvieron a 11 personas acusadas de provocar los incendios forestales que afectan a la provincia. El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que los focos activos no tienen un origen natural, subrayando que casi todos fueron intencionados.
Entre los detenidos, uno fue sorprendido en la región de Calamuchita con un bidón de combustible, mientras huía del lugar donde se inició un fuego. Este tipo de acciones generó una fuerte reacción en la sociedad y en las autoridades locales.
Las condiciones climáticas adversas, con fuertes vientos y altas temperaturas, favorecieron la expansión de los incendios. Sin embargo, el factor principal sigue siendo la intervención humana, lo que llevó al gobierno provincial a endurecer las medidas de control y sanción.
El ministro Quinteros solicitó penas más severas para los responsables. "Es absolutamente demencial e inexplicable que alguien vaya y de manera intencional prenda fuego", afirmó, y llamó a la justicia a aplicar condenas efectivas que sirvan de ejemplo.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, también se pronunció a favor de sanciones más duras, incluyendo penas civiles y prisión efectiva para quienes sean encontrados culpables de iniciar los incendios.
En localidades como Ongamira y San Marcos Sierras, la policía está investigando otros posibles focos intencionales. Las autoridades piden la colaboración ciudadana para identificar a los responsables.
Los incendios ya arrasaron más de 47.000 hectáreas en la provincia, afectando zonas rurales y turísticas. Mientras tanto, bomberos y brigadistas siguen trabajando intensamente para controlar los focos.