Aerolíneas Argentinas removió a Pablo Biró de su directorio luego de una asamblea de accionistas, convocada por el Estado. Biró, quien también lidera el gremio de pilotos (APLA), fue acusado de actuar en contra de los intereses de la empresa.
Según la aerolínea, Biró encabezó 13 medidas de fuerza durante 2024, disfrazadas como “asambleas informativas”, lo que afectó la operatividad de los vuelos. Más de 100.000 pasajeros resultaron perjudicados por demoras y cancelaciones, lo que se tradujo en pérdidas superiores a los 20 millones de dólares.
Las autoridades de Aerolíneas informaron que estas huelgas causaron un grave daño financiero, además de afectar la reputación de la empresa. En respuesta, el Gobierno planea acciones legales contra Biró y APLA para reclamar indemnizaciones por las pérdidas sufridas.
A pesar de este panorama, la empresa logró cerrar septiembre de 2024 con un resultado operativo positivo de un millón de dólares. Se trata del mejor desempeño para ese mes en 23 años, aunque las autoridades subrayan que el balance podría haber sido mejor sin los conflictos gremiales.
El puesto de Biró en el directorio será ocupado por otro piloto perteneciente al Programa de Propiedad Participada (PPP), aunque no se reveló oficialmente su nombre. Las autoridades aseguran que este cambio no afectará la operatividad diaria de la aerolínea.
La decisión de remover a Biró está alineada con los planes del Gobierno de continuar con la reducción de personal en Aerolíneas. Hasta la fecha, ya se recortaron 1.500 puestos y se prevé que la empresa siga ajustando su plantilla para mejorar su eficiencia.
En paralelo, el Gobierno sigue evaluando la posibilidad de privatizar Aerolíneas Argentinas, una medida que podría concretarse a partir de 2025. La intención es reducir costos operativos y acercarse a los estándares de eficiencia de otras aerolíneas regionales.
