Boca avanzó a las semifinales de la Copa Argentina tras vencer a Gimnasia y Esgrima La Plata en una emocionante definición por penales. Sin embargo, el foco no estuvo en el resultado deportivo, sino en los graves incidentes que estallaron en las tribunas y las inmediaciones del estadio.
El partido se disputó en medio de una alta tensión entre los hinchas de Boca y la policía. Todo comenzó cuando, durante el entretiempo, un sector de la parcialidad xeneize rompió un alambrado, provocando un caos que rápidamente escaló. La policía respondió utilizando balas de goma, y hubo enfrentamientos entre ambos grupos.
El momento más dramático de la noche llegó cuando Juan Román Riquelme, ídolo y actual presidente de Boca, decidió interceder personalmente. Riquelme se acercó a los hinchas para calmarlos y evitar que los disturbios empeoraran. Su intervención fue clave para que el ambiente se distendiera y se pudiera retomar el partido.
Mientras tanto, se investiga si la causa de los disturbios estuvo relacionada con la sobreventa de entradas. Algunos informes apuntan a que se vendieron más de los permitidos, lo que obligó a las autoridades a cerrar los accesos al estadio, dejando a muchos hinchas afuera, lo que podría haber desatado los disturbios.
La AFA, por su parte, emitió un comunicado repudiando los hechos de violencia, al tiempo que el Ministerio de Seguridad de la provincia anunció que se abrirá una investigación para esclarecer lo sucedido. El objetivo principal es determinar si la policía actuó de forma adecuada o si hubo abusos durante la represión.
Literalmente Riquelme puso el cuerpo para evitar que la violencia escale y termine en vaya uno a saber qué. Una imagen nunca vista. Impactante.pic.twitter.com/SVvy401k46
— Lucas Beltramo (@LucasBeltramo) October 24, 2024

