El próximo 7 de mayo, la Capilla Sixtina se convertirá nuevamente en el epicentro de la Iglesia Católica, al dar inicio al cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años.
Tras nueve días de luto oficial, 133 cardenales menores de 80 años se reunirán bajo estricto secreto para designar al nuevo líder espiritual de más de 1.400 millones de fieles.
Este cónclave se perfila como el más diverso e internacional de la historia, con representantes de 71 países. Cabe destacar que el 80% de los cardenales electores fueron nombrados por Francisco, lo que podría influir en la continuidad de su legado reformista.
El proceso comenzará con la misa "Pro eligendo pontifice" en la Basílica de San Pedro, seguida del ingreso de los cardenales a la Capilla Sixtina, donde permanecerán incomunicados hasta alcanzar un consenso.
Las votaciones se realizarán en sesiones matutinas y vespertinas, requiriendo una mayoría de dos tercios para la elección del nuevo pontífice.
Entre los posibles candidatos destacan figuras como el cardenal italiano Pietro Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano, y el filipino Luis Antonio Tagle, conocido por su carisma y trayectoria pastoral.
El nuevo papa enfrentará desafíos significativos, como la lucha contra los abusos sexuales dentro de la Iglesia, la promoción de la inclusión de mujeres y laicos, y la defensa de los pobres y migrantes.
La elección del sucesor de Francisco será observada con atención por fieles y líderes religiosos de todo el mundo, quienes esperan que el nuevo pontífice continúe con las reformas iniciadas por su predecesor.