El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó que la Argentina activó un tramo de la línea de swap y que la operación dejó “ganancias” para Washington. Lo dijo en una entrevista televisiva y en línea con los mensajes que ya venía dando su equipo sobre la intervención en los mercados.
La confirmación llega tras el acuerdo por US$20.000 millones entre el Tesoro de EEUU y el Banco Central (BCRA), formalizado en octubre, pensado como un colchón de estabilidad para la economía argentina.
Bessent había explicado que el mecanismo es una línea de swap, no “dinero fresco” desembolsado, y que se utiliza cuando hace falta. La novedad es que, según el funcionario, la Argentina ya usó una porción y el Tesoro “salió hecho y con ganancia”.
Intervenciones y compras de pesos
En paralelo, el Tesoro de EEUU compró pesos argentinos en el mercado (una jugada poco frecuente) para bajar la volatilidad y respaldar el plan económico local. Esa movida se anunció el 9 de octubre de 2025 y se enmarca en el mismo esquema de apoyo.
Desde entonces, Bessent defendió que no se trata de un “rescate” clásico sino de un backstop con el Exchange Stabilization Fund (ESF), un instrumento que, aseguró, históricamente no registra pérdidas.
El número: US$20.000 millones
El swap bilateral se fijó en US$20.000 millones. Fue formalizado por el Gobierno argentino el 20/10/2025 y confirmado por el Tesoro de EEUU y voceros oficiales en los días siguientes.
El objetivo: estabilizar mercados, dar oxígeno al BCRA y bajar la presión financiera.
En su último mensaje, Bessent sostuvo que las operaciones relacionadas con la Argentina dejaron rendimiento positivo para el contribuyente estadounidense. Medios locales e informes de mercado apuntan a que esa ganancia provino, en parte, de las compras de pesos realizadas durante los picos de tensión.
¿Por qué importa?
El uso del swap implica que el canal de liquidez está abierto y operativo. Para la Argentina, supone tiempo y aire en el frente cambiario y financiero. Para EEUU, una apuesta geopolítica y económica en un socio estratégico de la región.
Analistas remarcan que cada señal desde Washington mueve precios en bonos y tipo de cambio, y que la volatilidad seguirá atada a la continuidad del apoyo y al cumplimiento del programa económico local.
Bessent ya dejó abierta la puerta a nuevas rondas de apoyo con privados (incluso a duplicar el respaldo hasta US$40.000 millones), aunque por ahora el centro de gravedad es el swap vigente y eventuales activaciones “cuando sea necesario”.
