Luego del dato de marzo, las consultoras privadas proyectan una leve desaceleración para abril, aunque descartan una caída abrupta del Índice de Precios al Consumidor.
Según estimaciones preliminares, el IPC del cuarto mes del año se ubicaría por debajo del 3,4% registrado en marzo, en línea con un proceso de desinflación gradual. Los analistas coinciden en que la tendencia descendente continuará, pero a un ritmo más moderado.
De acuerdo con la consultora Analytica, la inflación de abril se ubicaría levemente por encima del 3%. “Nuestra proyección para abril se encuentra por encima del 3%, pero marcando una desaceleración respecto a marzo”, señaló el economista Claudio Caprarulo.

En el rubro alimentos, los relevamientos muestran cierta estabilidad. Analytica registró una suba semanal del 0,3% en la segunda semana del mes, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,6%.
La influencia de la nafta
Sin embargo, el incremento en los combustibles continúa ejerciendo presión sobre los precios. El impacto de la suba internacional del petróleo podría trasladarse a distintos sectores de la economía.
En ese sentido, el economista Julián Neufeld, de Fundación Libertad y Progreso, advirtió que el encarecimiento de las naftas podría repercutir en la cadena productiva durante las próximas semanas.
Más estimaciones
Desde la consultora Equilibra, Gonzalo Carrera estimó que abril podría ubicarse en torno al 2,5%. Además, anticipó un segundo trimestre más estable, con menores presiones inflacionarias y sin grandes shocks en el horizonte.
En la misma línea, analistas del Banco Comafi destacaron que la estabilidad del tipo de cambio contribuiría a contener los precios, incluso en un contexto internacional desafiante para las economías emergentes.
Por su parte, la sociedad de bolsa Aldazábal y Cía. sostuvo que la inflación retomará una trayectoria descendente, aunque a un ritmo más lento de lo previsto. Entre los riesgos a mediano plazo mencionaron la incertidumbre externa y los ajustes pendientes en las tarifas de servicios públicos.
El economista Javier Okseniuk, director de LCG, advirtió sobre la persistencia de la inercia inflacionaria. Según explicó, este fenómeno dificulta una baja más acelerada de los precios y obliga a sostener políticas fiscales y monetarias prudentes para consolidar la estabilidad,
Otro punto de análisis gira en torno a la actualización de la canasta del IPC. Según estimaciones de Equilibra, el dato de marzo informado por el INDEC habría sido de 3,65% si se hubiese aplicado la nueva metodología, en lugar del 3,4% oficial.