La causa contra Delfina “Fini” Lanusse y Hernán Boveri sumó nuevos testimonios que profundizan el escándalo por el presunto robo y uso indebido de propofol del Hospital Italiano.
Las declaraciones de ex compañeras de Lanusse se convirtieron en una pieza central del expediente que investigan el juez Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera.
Según la resolución citada por Infobae, los testimonios fueron considerados “coherentes, circunstanciados y concordantes” con otras pruebas de la causa.
El caso apunta al presunto desvío de fármacos y equipamiento médico del sanatorio para ser utilizados fuera del ámbito hospitalario.
Lanusse y Boveri fueron procesados en abril por defraudación por administración fraudulenta, con embargos de 30 millones y 70 millones de pesos respectivamente.
Uno de los nombres que aparece en el expediente es el de Chantal “Tati” Leclercq, anestesióloga y amiga de Lanusse, también investigada en una causa paralela por la presunta sustracción de fármacos del Hospital Rivadavia.

El testimonio clave
Según la reconstrucción judicial, una médica de 35 años declaró haber observado un progresivo deterioro en la salud de Lanusse.
La testigo relató un episodio ocurrido en febrero de 2026, cuando encontró a la acusada en un estado que describió como “totalmente drogada” y con una lesión visible en la frente. Esa imagen, según la causa, fue incorporada al expediente.
De acuerdo con el relato, Lanusse le habría dicho que necesitaba ayuda y que Hernán Boveri “estaba muy loco”. También habría mencionado que ambos se administraban propofol y otras sustancias, entre ellas ketamina.
La pista de “Tati” Leclercq
Leclercq también aparece mencionada por su presunto vínculo con encuentros en los que se habría consumido propofol fuera del ámbito médico.
La médica habría confirmado que, para septiembre de 2025, Lanusse y Boveri mantenían encuentros en el domicilio de la joven anestesióloga con consumo de esa sustancia.
El nombre de Leclercq ya venía bajo análisis judicial por otro expediente. La fiscalía la acusa de haber sustraído fármacos de uso hospitalario desde el inicio de su residencia en el Hospital Rivadavia.
El caso Zalazar
La investigación también se conecta con la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, hallado sin vida el 20 de febrero con una vía conectada a su pie derecho.
Ese expediente tramita de manera separada, aunque los investigadores analizan posibles puntos de contacto con el caso del Hospital Italiano. La Justicia espera resultados de pericias sobre su teléfono para reconstruir las últimas horas del médico.
El uso de propofol fuera del contexto médico
Se trata de una sustancia anestésica de uso hospitalario, que requiere control profesional y puede provocar riesgos graves si se administra sin supervisión adecuada.
La investigación expuso una problemática que especialistas ya venían advirtiendo sobre el consumo de fármacos de alta peligrosidad entre profesionales de la salud.