Boca volvió a vivir una noche de máxima tensión en la Bombonera. El equipo de Claudio Úbeda perdió 1-0 ante Universidad Católica y quedó eliminado de la Copa Libertadores en la fase de grupos.
El Xeneize estaba obligado a ganar para meterse en los octavos de final, pero no pudo romper el partido y terminó tercero en el Grupo D. Con ese resultado, ahora deberá jugar el repechaje de la Copa Sudamericana frente a O’Higgins de Chile.
El único gol del partido lo convirtió Montes, con una definición que terminó marcando la diferencia en una noche cargada de nerviosismo para Boca.
La derrota fue un golpe muy duro para el club, no solo por la eliminación, sino también por el contexto: Boca no quedaba eliminado en fase de grupos de la Libertadores desde 1994.
“QUE SE VAYAN TODOS”.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) May 29, 2026
La hinchada de Boca post eliminación. ? pic.twitter.com/MrGV1mBJIN https://t.co/hmkZhBbsiu
Tras el pitazo final, los hinchas explotaron contra el equipo, el cuerpo técnico y la dirigencia. Desde las tribunas bajó el cántico “que se vayan todos”, en una postal que reflejó el hartazgo por una nueva frustración internacional.
También hubo silbidos durante varios pasajes del encuentro, especialmente después de un primer tiempo sin claridad ofensiva y con pocas situaciones de peligro. Hay que remarcarlo, Boca se fue al descanso perdiendo, sin patear al arco y despedido con silbidos por su gente.
¿El fin del ciclo Úbeda?
El entrenador quedó en el centro de las críticas, aunque puertas adentro entienden que el problema excede al cuerpo técnico. La bronca de los hinchas también apuntó contra la conducción futbolística y contra el presente institucional del club.
Después del partido, Juan Román Riquelme bajó al vestuario para hablar con los jugadores y el cuerpo técnico. Leandro Paredes fue el único futbolista que habló con la prensa y reconoció que el presidente estuvo con el plantel: “Siempre hablamos.
Boca deberá rearmarse rápido para competir en la Sudamericana, pero la eliminación en la Libertadores deja una herida profunda. Quedar afuera en la fase de grupos representa un fracaso difícil de maquillar.