La investigación por el femicidio de Agostina Vega volvió a concentrarse en la casa de barrio Cofico donde la Justicia cree que fue asesinada la adolescente de 14 años.
Este miércoles, la fiscalía a cargo de Raúl Garzón ordenó un nuevo allanamiento en la vivienda ubicada en Juan del Campillo 878, donde vivía Claudio Barrelier, el único detenido e imputado por el crimen. Allí se realizaron pruebas acústicas y edilicias para reconstruir qué pudo haber ocurrido la noche del femicidio.
La medida busca responder una de las preguntas centrales del expediente: si las personas que estaban dentro de la casa pudieron escuchar gritos, pedidos de auxilio o movimientos vinculados al ataque.
Según explicó una fuente con acceso a la causa, los peritos midieron niveles de decibeles, grosor de paredes y circulación del sonido dentro de la propiedad.
La fiscalía trabaja sobre dos hipótesis
La primera apunta a un “crimen silencioso”, reforzada por los resultados preliminares de la autopsia, que indican que Agostina habría sido asfixiada.
La segunda evalúa si eventuales gritos pudieron quedar tapados por música fuerte, ya que testigos declararon que Barrelier solía escuchar música a alto volumen dentro de su habitación.
Los testimonios de quienes convivían con el acusado también revelaron una dinámica marcada por el control y el aislamiento.

Según declararon ante la fiscalía, quienes compartían la vivienda debían avisarle por WhatsApp antes de entrar o circular por determinados sectores. Entre los mensajes que mencionaron aparecen frases como “¿Estás con gente?” y “¿Puedo pasar?”.
Los testigos describieron que Barrelier pasaba largas horas encerrado en una habitación que utilizaba de manera exclusiva, acondicionada en lo que antes era un garaje. Allí escuchaba música, jugaba videojuegos y evitaba que otras personas ingresaran.
El nuevo procedimiento se enfocó en la ubicación de la habitación, la distancia con el resto de los ambientes y la posibilidad de que otros ocupantes de la casa hayan escuchado algo. También se trabajó en un baño en busca de posible material genético y se retiraron elementos para nuevos análisis.
De acuerdo con la reconstrucción publicada, la noche del crimen había varias personas en la propiedad. La fiscalía intenta determinar qué vio, escuchó o supo cada una de ellas.
La querella de la familia insiste en que la investigación no debe limitarse a Barrelier. El abogado Carlos Nayi sostuvo que hay elementos para sospechar de otros posibles responsables y pidió avanzar sobre eventuales cómplices.
Discusión interna
Tras el cambio de calificación a femicidio, surgió la posibilidad de que la causa pase al fuero especializado en violencia de género y familiar, aunque por ahora Garzón continúa al frente de la investigación.
La casa de Cofico quedó en el centro del caso: allí, según la hipótesis judicial, Agostina fue llevada, aislada y asesinada. Ahora, la Justicia busca determinar si Barrelier actuó solo o si hubo más personas involucradas en el femicidio que conmociona a Córdoba.