El jefe de Gabinete, Diego Santilli, le pidió públicamente a Victoria Villarruel que “dé un paso al costado” si no está de acuerdo con el rumbo del Gobierno y profundizó la fuerte interna que mantiene la vicepresidenta con Javier Milei.
El funcionario realizó las declaraciones durante una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre, después de que Villarruel publicara una serie de mensajes en los que cuestionó al Presidente y aseguró tener una “genuina preocupación” por su estado.
“En vez de apoyar al Gobierno, en vez de ayudar a sacar el país adelante, siempre pone palos en la rueda”, afirmó Santilli. Luego, al ser consultado directamente sobre si la vicepresidenta debería renunciar, respondió: “Que dé un paso al costado. Si cree que es así, que dé un paso al costado, que arme su proceso y que compita”.
El jefe de Gabinete calificó las declaraciones de Villarruel como una “barbaridad” y un “disparate”. Además, consideró que se trató de “agravios impropios de una persona que acompañó al Presidente en la fórmula”.
Los mensajes de Villarruel que desataron la respuesta
El nuevo enfrentamiento comenzó cuando Javier Milei compartió una publicación de la diputada libertaria Lilia Lemoine, quien acusó a Villarruel de coordinar acciones contra el Gobierno junto con la legisladora Marcela Pagano.
Lemoine también vinculó a ambas dirigentes con sectores del peronismo y sostuvo que habrían acompañado intentos de avanzar con un juicio político contra el mandatario.
Villarruel reaccionó con dureza y cuestionó que Milei difundiera esas acusaciones. “Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”, escribió la vicepresidenta en X.
En otra respuesta, se preguntó si el mandatario realmente había compartido lo que definió como una “locura galopante” y agregó: “Parece contagioso el delirio”.
Las expresiones provocaron una inmediata reacción dentro del oficialismo. Santilli fue uno de los primeros funcionarios de máxima jerarquía en reclamar directamente que Villarruel abandone su cargo.
Una relación quebrada dentro del Gobierno
El vínculo entre Milei y Villarruel se encuentra roto desde hace tiempo. Aunque ambos llegaron al Gobierno como integrantes de la misma fórmula presidencial, la vicepresidenta quedó progresivamente apartada de las decisiones del Poder Ejecutivo y concentró su actividad en la conducción del Senado.
Desde la Casa Rosada la acusaron en diferentes oportunidades de actuar de manera independiente, acercarse a dirigentes opositores y construir una alternativa política con vistas a las elecciones de 2027.
Villarruel, por su parte, rechazó esas acusaciones y manifestó diferencias con el Gobierno en temas relacionados con la política de defensa, la soberanía nacional, la situación de las Fuerzas Armadas y distintos proyectos tratados en el Congreso.
La tensión alcanzó uno de sus momentos más altos en marzo, cuando funcionarios y legisladores cercanos a Milei la acusaron de ser “funcional a la oposición” y de apostar al fracaso de la gestión. En ese momento, la vicepresidenta anticipó que no tenía intenciones de abandonar su puesto.
“Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo”, había respondido Villarruel en sus redes sociales.
El pedido no tiene efectos institucionales inmediatos
La exigencia de Santilli representa un reclamo político, pero no habilita al Gobierno a desplazar directamente a Villarruel. La vicepresidenta fue elegida por voto popular junto con Milei y posee un mandato propio hasta diciembre de 2027.
De acuerdo con la Constitución Nacional, una eventual renuncia debe ser presentada por la propia vicepresidenta y sus motivos deben ser admitidos o rechazados por el Congreso.
La otra vía constitucional para una destitución sería un juicio político: la Cámara de Diputados tendría que formular la acusación y el Senado debería resolverla con una mayoría de dos tercios de los miembros presentes.
Por ese motivo, las palabras de Santilli no producen consecuencias formales, pero evidencian que una parte central del Gobierno ya no considera a Villarruel integrante del proyecto oficialista.
Santilli también defendió la reforma del Banco Central
Durante la entrevista, el jefe de Gabinete respaldó además la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central presentada por Milei en cadena nacional.
Santilli explicó que el proyecto busca establecer como misión exclusiva del organismo la preservación del valor de la moneda y prohibir la emisión destinada a financiar al Estado nacional, las provincias o los municipios.
También defendió la incorporación de un mecanismo denominado “grillete fiscal”, que prevé restricciones sobre el funcionamiento del Estado y la suspensión de los salarios de autoridades políticas cuando se mantenga un déficit durante un período prolongado.
Mientras el Gobierno prepara el envío del proyecto a la Cámara de Diputados, el enfrentamiento con Villarruel volvió a instalarse en el centro de la escena política. Hasta el momento, la vicepresidenta no respondió públicamente al pedido de renuncia formulado por Santilli.